Calidad y tradición.
Desde hace más de 60 años Lazo elabora en Cortegana sus jamones ibéricos, con el mismo procedimiento artesanal y natural que caracteriza a todos sus productos. Esta tradición continúa hoy en día ofreciendo los mejores resultados en calidad y sabor.
Lazo trata los jamones elaborados bajo su marca con todo el cuidado que necesitan: uno a uno son seleccionados, salados y curados en nuestros secaderos naturales. Posteriormente maduran en las bodegas, a temperatura ambiente hasta alcanzar una óptima calidad que garantiza su inigualable sabor.
Lazo selecciona los mejores ejemplares de cerdo ibérico para la elaboración de sus jamones, paletillas, etc. A esta inigualable materia prima, y al cuidado proceso de elaboración, Lazo añade una última prueba: cala del jamón con hueso punzante. Sólo aquellos ejemplares que superan con éxito este examen son etiquetados con la marca que garantiza su exquisito sabor: Lazo.
La etiqueta de jamones Lazo es símbolo de garantía en la calidad y el sabor del producto.
La elaboración de sus productos se realiza de forma artesanal, siguiendo métodos tradicionales de producción.
En primer lugar, para obtener un jamón o paleta de calidad, es premisa esencial el disponer de una materia prima óptima.
La alimentación de estos cerdos se adaptará a las normas tradicionales de aprovechamientos de montanera, pastos y otros productos naturales en dehesas de encinas y alcornoques, sin que deba superarse la cantidad de 15 cerdos por Hectárea.
Junto con la raza, el factor alimentario influye en la determinación del grado de calidad de los jamones y paletas.
Se puede decir que para obtener un jamón o paleta de máxima calidad se necesita como materia prima una pieza ibérica procedente de cerdo ibérico en pureza, cebado única y exclusivamente en montanera a base de bellota, pastos y productos naturales de la dehesa, sacrificado correctamente con una edad situada entre los 14 y 20 meses y curado adecuadamente en secaderos naturales.
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